Gulfstream Aerospace completó el primer vuelo de un Gulfstream G400 de pruebas totalmente equipado, con su cabina terminada, un paso que acerca al jet de cabina grande a su certificación. La compañía lo anunció el lunes 19 de octubre en NBAA-BACE, la principal feria de aviación ejecutiva del mundo, que se celebra esta semana en Las Vegas.

El avión despegó la semana pasada desde Dallas Love Field y permaneció en el aire 2 horas y 46 minutos, alcanzando una altitud de 48.000 pies.

Por qué importa un avión de pruebas “con cabina”

En un programa de certificación, los primeros prototipos suelen volar con el interior vacío o lleno de equipos de instrumentación para medir el comportamiento del avión. Un ejemplar totalmente equipado cumple otra función: comprobar que todo lo que verá el cliente funciona en condiciones reales.

Este G400 lleva una configuración de 11 pasajeros distribuida en dos zonas y media de cabina. Su tarea será evaluar los sistemas de cabina en altura, su funcionamiento y el confort durante el vuelo, aspectos como ruido, temperatura, presurización y conectividad que no se pueden validar del todo en tierra.

“Estamos en plena etapa de vuelos con ese avión. Hace poco voló unas 3,5 horas y a unos 48.000 pies, así que seguiremos ampliando esa envolvente”, explicó Mark Burns, presidente de Gulfstream, a periodistas en la feria.

Un programa que ya acumula retraso

El G400 fue presentado en octubre de 2021, junto con el G800, como el modelo de entrada de la familia de cabina grande de Gulfstream, con un precio anunciado entonces de 34,5 millones de dólares. Su primer vuelo se realizó el 15 de agosto de 2024 en Savannah, Georgia, y en ese momento la empresa esperaba que entrara en servicio en 2025.

Ese plazo ya pasó. Burns evitó dar una nueva fecha: “No tenemos una predicción de cuándo. Lamentablemente, esa decisión no me corresponde”, dijo, en referencia a la FAA. Aun así, aseguró que el programa avanza bien y que no ve problemas que pongan en riesgo la certificación.

El ejecutivo recordó que Gulfstream ha certificado el G500, el G600, el G700 y el G800 en los últimos siete años. Reconoció que fue muy crítico con la FAA durante la certificación del G700, que se complicó en plena pandemia, aunque considera que el proceso ha mejorado desde entonces: el G800, señaló, cumplió su calendario.

Cuatro aviones de prueba y un récord con SAF

El programa del G400 contempla cuatro aviones de pruebas. Según Burns, uno de ellos completó esta semana los ensayos de drenaje de fluidos inflamables y otro se encuentra en pruebas de engelamiento.

Como muestra de la madurez del programa, uno de los aviones de prueba voló de Miami a Las Vegas para la feria en 4 horas y 8 minutos, a una velocidad promedio de Mach 0,89, con una mezcla de combustible sostenible de aviación (SAF). Gulfstream lo presenta como un nuevo récord de velocidad para esa ruta.

Qué ofrece el G400

De acuerdo con las especificaciones oficiales de Gulfstream, el G400 tendrá un alcance de 4.200 millas náuticas (7.778 kilómetros) a Mach 0,85, con motores Pratt & Whitney Canada PW812GA. Hereda el ala de alta velocidad y los winglets del G500 y el G600, así como la cabina de mando Symmetry y el sistema predictivo de desempeño en aterrizaje.

La cabina admite tres distribuciones, para 9, 11 o 12 pasajeros, con 10 ventanas ovaladas panorámicas y aire 100 % fresco, sin recirculación.

Para ponerlo en perspectiva regional: desde Guayaquil, un alcance de ese orden permitiría, en condiciones normales, cubrir sin escalas prácticamente cualquier destino de Norteamérica y Sudamérica. Los vuelos directos a Europa occidental, sin embargo, quedarían al límite o fuera de su alcance, un mercado que Gulfstream reserva para modelos de mayor autonomía como el G600, el G700 o el G800.

El G300 viene detrás

En paralelo, Gulfstream prepara el segundo G300 para su programa de pruebas. El G300 es el sucesor del G280, un jet super-midsize que se fabrica en Israel junto con Israel Aerospace Industries (IAI).

Presentado el 30 de septiembre de 2025, el G300 voló por primera vez el 5 de diciembre de ese año desde el aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv. Tendrá un alcance de 3.600 millas náuticas a Mach 0,80, capacidad para hasta 10 pasajeros y estrena la cabina de mando Harmony, con seis pantallas táctiles. Su principal rival será el Bombardier Challenger 3500, y Gulfstream apunta a las primeras entregas en 2027.

Burns explicó que el G300 busca conservar lo que hizo exitoso al G280, pero con un exterior más cercano al resto de la familia, con ventanas ovaladas y una cabina e interior nuevos. Según dijo, su certificación no debería quedar muy lejos de la del G400.

Lo que sigue

Con dos certificaciones en curso y una gama que irá del G300 al G800, Gulfstream está a punto de cubrir casi todo el mercado de jets ejecutivos medianos y grandes con aviones de nueva generación y cabinas de mando comunes. Para los operadores, esa comunidad de sistemas se traduce en menores costos de entrenamiento y transición entre modelos.

La incógnita sigue siendo el calendario. El G400 ya lleva más de un año de retraso respecto de lo previsto, y la empresa no se compromete con una nueva fecha. Para los compradores, eso también tiene efecto en el mercado de usados: mientras el G400 y el G300 no se entreguen, los modelos que vienen a reemplazar seguirán siendo la alternativa disponible, y su valor dependerá en buena medida de que Gulfstream cumpla con 2027.

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