Southwest recorta su previsión de ganancias para 2026 por segunda vez en el año, presionada por un combustible que no deja de subir. La aerolínea de bajo costo con sede en Dallas informó en su reporte del tercer trimestre que pagó en promedio USD 3,92 por galón entre julio y septiembre, un 63,3% más que los USD 2,40 del mismo período de 2025 y por encima de los USD 3,70 a 3,75 que había proyectado en julio.
Con ese escenario, la compañía ahora espera una ganancia ajustada de entre USD 2,60 y 2,85 por acción para todo 2026. En julio el rango era de USD 3,25 a 4,25, y antes de eso Southwest hablaba de al menos USD 4. El ajuste llega pese a que sus ingresos del trimestre crecieron 21,2%, hasta un récord de USD 8.422 millones para un tercer trimestre.
Ingresos récord, pero el combustible se lleva la diferencia
Las cifras del trimestre muestran a una aerolínea que vende mejor que nunca. Según el comunicado de Southwest, su ingreso unitario alcanzó un máximo histórico y el rendimiento por pasajero fue el más alto de su historia. La utilidad neta fue de USD 270 millones (USD 0,55 por acción), frente a apenas USD 54 millones un año antes. En términos ajustados, la ganancia llegó a USD 328 millones, equivalentes a USD 0,66 por acción.
El problema está en la columna de gastos. El rubro de combustible y sus impuestos pasó de USD 1.331 millones a USD 2.152 millones: USD 821 millones adicionales que, según la propia empresa, le restaron USD 1,08 a la ganancia ajustada por acción del trimestre. Dicho de otro modo, sin ese sobrecosto el resultado habría sido más del doble.
Bob Jordan, presidente y CEO de Southwest, sostuvo en el comunicado que “los clientes están respondiendo a la oferta mejorada de Southwest, y eso se refleja en nuestros resultados”, y afirmó que la capacidad de generar ganancias que ha construido la empresa es duradera “incluso con costos de combustible significativamente más altos”.
Menos pasajeros, tarifas mucho más altas
Un detalle del reporte operativo explica cómo Southwest sostiene sus ingresos. La aerolínea transportó 33,5 millones de pasajeros de pago en el trimestre, un 3,2% menos que un año antes, con un factor de ocupación idéntico de 79,8%. Sin embargo, la tarifa promedio subió de USD 182,56 a USD 231,69, un alza de 26,9%.
Para el lector no especializado, vale aclarar dos indicadores que aparecen en estos reportes. El RASM (ingreso por asiento-milla disponible) mide cuánto dinero genera cada asiento por cada milla volada; el de Southwest subió 21,6%. El CASM-X mide lo que cuesta volar ese asiento excluyendo combustible y partidas especiales; subió 3,8%. La lectura es clara: la operación está bajo control, y lo que descuadra la ecuación es el combustible.
Ese crecimiento de ingresos responde a la transformación comercial que la aerolínea ejecutó en los últimos dos años: cobro de equipaje facturado, asientos asignados y opciones con mayor espacio para las piernas. Para habilitar estas últimas, Southwest retira seis asientos de cada Boeing 737-700, una decisión que añadirá cerca de un punto al crecimiento del costo unitario no combustible en el cuarto trimestre.
Las coberturas ya no protegen como antes
Durante años, Southwest fue conocida en la industria por su programa de coberturas de combustible, que le permitió amortiguar picos de precio que golpeaban a sus competidores. El reporte del tercer trimestre muestra que esa ventaja ya no opera: el costo por galón sin coberturas fue de USD 3,87, mientras que el costo con coberturas fue de USD 3,92. La diferencia corresponde a primas asociadas a contratos de derivados ya terminados, de modo que hoy la aerolínea está prácticamente expuesta al precio de mercado.
Y el mercado no da señales de alivio. Para el cuarto trimestre, Southwest asume un costo cercano a USD 4,55 por galón, basado en la curva de precios futuros al 15 de octubre. Con ese supuesto proyecta una ganancia ajustada de entre USD 0,55 y 0,80 por acción para el período, con un ingreso unitario que crecería entre 19% y 21%.
No es un caso aislado
Southwest se suma a una lista creciente de aerolíneas estadounidenses que ajustan sus números por el mismo motivo, como destacó FlightGlobal. El origen del alza se remonta a febrero, cuando comenzó la guerra con Irán y las interrupciones en el estrecho de Ormuz dispararon los precios del crudo y de los combustibles refinados.
Delta Air Lines fue la primera en reportar el 9 de octubre y redujo su previsión anual a un rango de USD 5,10 a 5,60 por acción, desde los USD 6,50 a 7,50 que había ratificado en julio. Su costo ajustado por galón fue de USD 3,61, inferior al de Southwest gracias en parte al beneficio de su propia refinería en Pensilvania.
United Airlines, que presentó resultados el 20 de octubre, reportó un aumento de 61,6% en su gasto de combustible del tercer trimestre y asume un precio promedio cercano a USD 4,80 por galón para el cuarto trimestre. Alaska Air Group, por su parte, registró una pérdida neta de USD 147 millones en el trimestre y prevé un costo de entre USD 4,65 y 4,85 por galón para el cierre del año.
Lectura para América Latina
Southwest no vuela a Sudamérica, pero lo que ocurre en su cuenta de resultados importa a la región por dos vías. La primera es el precio de referencia: buena parte del combustible de aviación que se negocia en el continente toma como base las cotizaciones de la Costa del Golfo de Estados Unidos, la misma que hoy empuja los costos de las aerolíneas estadounidenses. Si una aerolínea con la escala y el poder de compra de Southwest no logra absorber el alza, los operadores latinoamericanos, con menor volumen y márgenes más estrechos, enfrentan una presión igual o mayor.
La segunda vía es tarifaria. Las aerolíneas de Estados Unidos están demostrando que el pasajero sigue pagando boletos más caros sin reducir la demanda de forma drástica, al menos por ahora. Ese comportamiento tiende a trasladarse a las rutas internacionales, incluidas las que conectan a Ecuador y al resto de la región con Estados Unidos, donde el combustible representa una porción importante del costo de cada vuelo.
El punto a vigilar en los próximos meses será si la demanda resiste un cuarto trimestre con combustible por encima de USD 4,50 por galón. Southwest asegura que la demanda se mantiene sólida en octubre y que presentará su marco financiero de varios años en un Capital Markets Day en Nueva York el 2 de marzo de 2027. Hasta entonces, su previsión y la de sus competidores seguirá atada a una variable que ninguna de ellas controla: el precio del barril y la evolución del conflicto en Medio Oriente.
